sábado, 13 de octubre de 2018

El cuento de la criada - Margaret Atwood







SINOPSIS:
Un régimen teocrático  impone un sistema opresivo que suprime las libertades de los individuos, hasta el más mínimo detalle es controlado, el cuerpo de la mujer es el botín de guerra más codiciado y exprimido. Su rol social es reducido a la procreación controlada mediantes rígidas normas, nada escapa al control.


SOBRE LA AUTORA:
Margaret Atwood nace en Canadá en el año 1939. Es poetisa, novelista, critica literaria, profesora y activista social. Además de la presente obra destacan: Alias Grace (1996), The Penelopiad (2005), La semilla de la bruja (2016), entre otros. Ha recibido múltiples nominaciones y premios a su obra entre los que destacan: Principe de Asturias de las Letras (2008), Franz Kafka (2017), Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán (2017). 

LOS MECANISMO DE LA OPRESIÓN
El mundo creado en esta novela, como nos comenta la misma autora, es un compendio de flagelos ya sucedidos en diversas épocas y lugares en la historia de la humanidad. Aquí la religión es quien pasa a ostentar el poder e imponer sus valores: puritanismo y obediencia. Este estado fallido utilizará los recursos propios del terrorismo de estado para oprimir y dominar, esto claro se va dando de manera gradual y calculada, no restringiéndose solamente a los espacios públicos sino a la más profunda intimidad doméstica.

La pérdida de la independencia económica, de las pequeñas libertades públicas, para luego desintegrar hasta las opciones más personales como la conformación de las familias, terminan socavando a los individuos y las vías de estos para rebelarse o resistirse. De una manera sencilla Atwood nos muestra lo delicado y dependiente que es nuestro sistema democrático, nuestro contrato social.

“Quizás nada de esto sea verificable. Quizás no se trate en realidad de quién puede poseer a quién, de quien puede hacer qué a quién, incluso matarlo, sin ser castigado. Quizá no se trate de quien puede sentarse y quien tiene que arrodillarse o estar de pie o acostarse con las piernas abiertas. Quizá se trate de quién puede hacer que a quién y ser perdonado por ello. No me digáis que significa lo mismo.”

EL TERROR DE LO POSIBLE
El hecho de que toda la obra se mueva dentro del estándar de lo posible es lo que la vuelve terrorífica, no es necesaria ninguna tecnología especial, ningún ser avenido a monstruo, ninguna enfermedad maligna, la lista de malintencionados es larga, pero el rostro del terror en este caso se encarna en el cristianismo y el adoctrinamiento religioso, no solamente como una justificación desquiciada para boicotear el orden social, sino convertido en mecanismo de represión. 

No podemos pasar por alto que esto sucede en EE.UU, el país de la libertad, el país en donde todo es posible, incluso la barbarie religiosa. Si miramos las noticias no es impensable, los tiroteos perpetrados por radicales, los fanáticos con sus pancartas intentando boicotear eventos como la ComiCon en San Diego bajo la idea de que es un pecado mortal adorar a Superman o a Spiderman en lugar de a su Dios, manifestaciones/incidentes racistas u homófobos son moneda corriente en el país de las barras y las estrellas. Aunque, mantenidos a raya por la mirada pública y por la institucionalidad, siguen existiendo.

“Era el tipo de programa que a mi madre le encantaba ver: histórico, educativo. Más adelante intentó explicármelo, contarme que las cosas que se veían allí habían ocurrido realmente, pero para mí no era más que un cuento, creía que alguien se lo había inventado. Supongo que todos los niños piensan lo mismo de cualquier historia anterior a su propia época. Si solo es un cuento, parece menos espantoso.”

VENCEDORES Y VENCIDOS
Claramente esta novela tiene muchos vencidos. La primera en caer es la mujer, como género lo femenino es sometido hasta el límite, se vuelven descartables, son clasificadas,  limitadas a fines específicos decididos por otros. Su cuerpo es quien carga con todo el peso del poder, es ocultado y vejado. La derrota además se antoja doble, porque los principales instrumentos de opresión son ni más ni menos que otras mujeres, alentadas por obtener algún resquicio de poder por mínimo o vacío que pueda ser. 

Sería un error pensar que los hombres son en conjunto los vencedores, la novela no  cae nunca en la simpleza o en la banalidad de convertir este asunto en una guerra de sexos. La mayor parte de los hombres son vencidos también, no pueden relacionarse con las mujeres libremente, tampoco pueden optar por relaciones homosexuales, su papel también está restringido a la obediencia y el puritanismo. Los vencedores son un grupo selecto, una elite que pese a cumplir sus fantasías más retorcidas han caído también en su propia trampa, pese a sus privilegios han perdido la variedad, al espontaneidad y la vivacidad de la libertad.

“El Comandante hace un pausa y baja la vista para buscar la página. Se toma su tiempo, como si no repara en nuestra presencia. Se comporta como quien juguetea con un bistec, sentado junto a la ventana de un restaurante, fingiendo no ver los ojos que lo miran desde la hambrienta oscuridad, a menos de un metro de distancia. Nos inclinamos un poco hacia él, como limaduras de hierro que reaccionaran ante su magnetismo. Él tiene algo de lo que nosotros carecemos: tiene la palabra. Cómo la malgastábamos en otros tiempos.”

FINALIZANDO:
En esta reseña menciono alguno de los puntos que más me llamaron la atención, sin duda me quedan muchos por fuera como el tema de la memoria, la importancia de la historia no como sitio para acumular sucesos sino como fuente de aprendizaje, para no volver a cometer determinados errores. La resistencia silenciosa de Defred, como se atrinchera en el único lugar en donde la opresión no es capaz de llegar: su mente, sus recuerdos.

Esta excelente lectura es una de las mejores de este año, la cual he devorado en menos de una semana. Los aciertos de la autora no se limitan solamente a lo genial de la trama o de la construcción de los personajes, también la estructura de la narración es digna de admiración. Escrita en primera persona, en capítulos cortos con saltos temporales que nos permiten ir reconstruyendo lo sucedido, nos permiten acceder a la opresión de primera mano, de manera visceral. Un producto literario refinado e inteligente.


1 comentario:

  1. ¡Hola! Bueno, creo que caigo en lo obvio si digo que quiero leer este libro. No miro la serie, pero me intriga mucho. Traté de no leer tanto la reseña porque advertías de los spoilers e igual me pareció muy completa. Y es verdad que los acontecimientos que se mueven dentro del mundo de lo posible hacen que el libro sea más aterrador, por las cosas que me han contado. Besos.

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